Sistemas de energía para emergencias en telecomunicaciones

Vivimos en un planeta que se encuentra cada vez más interconectado, donde todas las telecomunicaciones son vitales, por lo que al negar la dependencia de ellas se está automáticamente negando la existencia de todo lo que tenemos hoy en día, pues a partir de ellas se manejan procesos tan sencillos como el correo electrónico, internet o situaciones complejas como la seguridad, defensa, salud y economía de un país, y lo mejor, dichos sistemas no discriminan raza, religión, nacionalidad o posición social; además estamos tan acostumbrados a que todo funcione mediante energía eléctrica, que a la hora de fallas, muchas personas no saben como afrontar estas situaciones sin las redes comunicacionales.

Muchos solo podemos observar desde el exterior como nuestras vidas se mantienen interconectadas y transcurren, sin pensar más allá de qué alimenta y hace funcionar la red vital. Para que siempre exista un correcto funcionamiento, quienes trabajan con telecomunicaciones necesitan un generador eléctrico que mantenga todos los equipos funcionando de manera óptima a la hora de un percance. Muchas veces recordamos éste tema sólo al presentarse alguna falla, algún apagón, etc, el cual nos hace recordar que la energía eléctrica puede frustrar mucha de nuestras actividades cotidianas. Para este entonces es cuando caemos en cuenta de que los sistemas de energía de emergencia juegan un papel fundamental.

Los sistemas de energía de emergencia buscan mantener funcionando los procesos más críticos y sencillos que rodean nuestro modo de vida cotidiano. Algunas personas tienen la creencia arraigada de que en el mundo, un sistema de energía de emergencia se conforma solo de una planta eléctrica o un motogenerador, llegando a reducir este concepto a poseer un UPS o unidad de energía ininterrumpida, para dejar a un lado el correcto concepto y funcionalidad de lo que significa un sistema de emergencia o respaldo. Éstos sistemas están diseñados para dar continuidad a los procesos vitales como lo son la salud, banca, defensa, transporte, seguridad, telecomunicaciones, etc.

Este proceso sufre modificaciones cuando se utilizan sistemas de energía convencional, debido a los principales elementos que interactúan en la vida cotidiana, como pueden ser los desastres naturales, cortes forzosos de energía, cortes programados de energía e inundaciones, entre otros. Todas estas opciones se viven en el planeta con una cotidianidad impresionante, así como también se ha mostrado una evolucion en las redes de telecomunicaciones 2G, 3G, 4G, GSM, CDMA, las cuales están más propensas a las descargas atmosféricas en las torres desde donde operan. Estas descargas afectan las líneas de distribución de energía eléctrica y por ende el comportamiento eléctrico de los sistemas.

A menudo se presentan aumentos en las interrupciones planificadas o no dentro de las líneas de distribución, así como sobretensiones transitorias o sostenidas en las líneas de transmisión, ocasionando interrupciones si no se cuenta con generadores eléctricos que mantengan a los equipos funcionando durante estos imprevistos. Para garantizar que siempre tengamos disponibles todas las redes es necesario proteger a los equipos más sensibles contra disrupciones, prever el respaldo en la fuente principal, así como la de emergencia para mantener a salvo todo el sistema de distribución y garantizar su disponibilidad. Todo se logra con supervisión y mantenimiento de parte de las empresas y el personal especializado.